Siempre, en cada artículo de consejos para entrenar mejor o iniciar un programa de ejercicios, algo que comento al final es la importancia de entrenar con un instructor capacitado.
Muchas veces, el instructor en quien ponemos nuestra salud física, puede tener características óptimas para ello, sin embargo, existen detalles que debemos observar con más detenimiento:
PRESENTACIÓN: La imagen debe ser cuidada, ropa limpia, uniformado de preferencia, que se vea responsable en su apariencia.
SALUD: Muchas veces, el color de la piel tiende a ser un indicador de mala salud, en ocasiones el instructor se presenta con una resaca provocada por las copas del día anterior o simplemente llega con una baja de defensas que se nota que llega al entrenamiento sólo porque tiene que y no porque quiere hacerlo.
MOTIVACIÓN: Un punto importantísimo es mantener motivado al alumno. A veces la falta de empatía por el trabajo físico del alumno hace que el entrenamiento se dé en un ambiente de tedio por ambas partes. Es importante ser incentivado para lograr las metas que como alumno te has planteado desde el principio.
LENGUAJE: La comunicación debe ser clara. Un instructor debe hablar correctamente sin palabras altisonantes que puedan ofender a quien esté presente. Tampoco deberá usar solo términos técnicos que nadie comprenda, sino utilizar un lenguaje simple bien cimentado en sus conocimientos.
CONGRUENCIA: Cuando el instructor no aplica sus propios consejos en su vida personal, se pierde la línea del respeto. La vida de un instructor debe ser sana en todos los sentidos y evitar ser visto en condiciones deplorables, de vicios y malas acciones. Su responsabilidad es hacer lo que predica.
EDUCACIÓN: Lo ideal es contar con un instructor que además de estar certificado, tenga un grado profesional de escuela. ¿Por qué?, porque nunca será lo mismo desde la forma de tratar a su alumno, hasta el gusto por estudiar para brindar un mejor servicio y mantenerse al día. De hecho, es importante que mínimo hable también inglés.
Estos puntos son importantes, así como lo puede ser el respeto que el alumno le debe tener a su instructor, por supuesto. Hay que observar antes de hacer un compromiso. Muchas veces sólo se vende imagen y ello no lo es todo. Observa y hazlo bien, no obtengas “gato por liebre”, ni te conformes con lo que hay. Si te das a la tarea de buscar bien, encontrarás gratas sorpresas que existen en el mercado del fitness.
Una vez que lo hayas encontrado, ¡disfruta tu entrenamiento!.
Comprometida con tu bienestar,
Xóchitl Rodríguez Fragoso